Desafíos
¿Cuáles son los desafíos del liderazgo en las empresas? Hoy y mañana. ¿Qué líderes necesitamos? En estas páginas encontrarás el puntapié inicial de nuestra propuesta y una reseña bibliográfica para alimentar la reflexión. “Desafíos” fue la idea de un newsletter primero, la de un blog después y finalmente la de una mesa de debate. Hoy esperamos que sea todo eso junto.

musica

14/03/17 Ideas # , , , , , ,

Enseñar lo que no se sabe

Enseñar lo que no se sabe

Peter Senge es profesor del MIT y uno de los cincuenta pensadores más influyentes del mundo en el ámbito de la gestión empresarial. Tras el éxito en diferentes universidades de Estados Unidos de su best-seller La Quinta Disciplina, incursionó en el campo de la educación. Publicado en 1990, el libro contiene las claves para hacer competitiva cualquier institución a través de una estrategia de aprendizaje. En 1991, Senge fundó la Society for Organizational Learning (SOL), una red de innovación en el aprendizaje en la que participan más de 19 empresas y organizaciones y mil escuelas públicas y privadas de diferentes parte del mundo. Sigue un extracto de una conversación que mantuvo con el diario El País en enero del 2017 acerca de estos temas.

Pregunta. ¿Cuáles son las principales transformaciones que debe afrontar la escuela?
Respuesta. Lo más importante es que llegue el final de la escuela tal y como la conocemos. Todos hemos ido al mismo tipo de colegio, no importa si el centro educativo está en España, Reino Unido o China. La fórmula siempre es la misma: los profesores tienen el control y los alumnos no son proactivos. Nadie sabe a ciencia cierta cómo debería ser, de hecho no creo que haya un modelo único, pero sí un principio claro: adultos y niños aprendiendo a la vez. La idea de que los profesores tienen las respuestas y por eso lideran el aprendizaje ya no sirve, nadie sabe cómo se resolverán los problemas que ya nos afectan hoy, como, por ejemplo, el cambio climático. Los niños lo saben y por eso no se enganchan a la escuela, porque el profesor actúa como si tuviese todas las respuestas. El aprendizaje en el colegio se centra en evitar cometer errores. El contexto autoritario dentro de la escuela es tal que los chicos solo quieren complacer al maestro.

P. ¿Cómo puede funcionar una escuela pretendiendo que alumnos y profesores tengan los mismos intereses?
R. Los docentes tienen que crear nuevas fórmulas pedagógicas para que los niños aprendan cosas sobre las que no hay respuestas claras. Singapur comenzó en el año 2000 su proceso de transformación del modelo educativo y el eje fue crear un entorno en el que todo el mundo aprendiese: profesores, alumnos y padres. Supuso un cambio radical, teniendo en cuenta que habían heredado el modelo británico, muy profesor-céntrico. El aprendizaje giraba en torno a la figura del experto. Dijeron basta y ahora los profesores plantean retos reales y los estudiantes aportan soluciones. No solo se plantean problemas artificiales para resolver en el aula. A los alumnos les motiva ayudar a su comunidad a ser más efectiva. La forma de hacerlo con un niño de ocho años o un adolescente de 18 es distinta, pero el principio es el mismo. Continuar leyendo

09/09/15 Reflexiones # ,

Guardiola baila rondó

Para mí que Pep Guardiola tiene 400 años, es francés y en su infancia aprendió a bailar rondó. Eso, o nació el 18 de enero de 1971, como reza Wikipedia, pero también lo hizo en Salzburgo en una vida anterior. Fue según puedo estimar a partir de complejos cálculos econométricos, una mañana de diciembre de 1758. Y en su adolescencia tuvo la oportunidad de escuchar de primera mano el Köchel 511 de Mozart, punto cumbre del rondó.

También para el citado Wikipedia, el rondó, ronda o danza en círculo, es una forma musical basada en la repetición de un tema. «Un tema principal que reaparece y se alterna con diferentes temas intermedios, llamados couplets», episodios o contrastes, organizado a partir de la siguiente estructura:

  • A. Tema.
  • B. Primer episodio en otra tonalidad (de dominante o relativo mayor/menor).
  • A. Repetición del tema principal.
  • C. Segundo episodio en otra tonalidad.
  • A. Repetición del tema (a veces con variaciones).

Es decir, para que haya rondó hace falta:

  • Otras personas, bailarlo solo no se puede.
  • Diversas conexiones, estadios y episodios, con uno solo no basta.
  • Un nodo que actué de conector entre los distintos episodios ( sirva de hub ).

Habiendo entendido entonces la estructura del rondó, y habiendo sido notificados de que Guardiola lo aprendió de Mozart en primera persona, es fácil entender el éxito rotundo del técnico catalán. Quiero decir, con esta información “privilegiada” cualquiera hubiera alcanzado sus envidiables logros profesionales, inabordables bajo cualquier otro paradigma. Si debe reconocérsele, claro, la capacidad de interpretar y recoger el concepto subyacente en una estructura musical de los siglos XV a XVII y aplicarla a la “pasión de multitudes” del siglo XX y XXI.

He aquí entonces la revelación trascendente: sus equipos no juegan al futbol, sino que bailan rondó!! No tienen líneas tácticas diferenciadas sobre el campo de juego, no abusan de jugadas “preparadas”, no tiran centros al área. Nunca salen con pelotazos desde el fondo, ni construyen un plan elaborado con detalle militar.

Todo lo contrario. Se disponen en estructuras circulares, con altísima rotación y dinámica, con múltiples conexiones y organizados a partir de un hub o conector que facilita el tránsito entre episodios y asegura que el espacio se abra para la estocada imprevista. Busquets en el Barca o Thiago en el Bayern son el hub de la salida. O lo es Iniesta azulgrana o colorado Riberi para el módulo de ataque, o Xavi catalan / Shoesteigner de Munich cuando el equipo hace la pausa y queda suspendido en atención flotante… El tiempo se detiene… como en Matrix cuando Neo salta al vacío. El radar en 360 grados lee en simultáneo y en paralelo… Son 10 segundos o 5 milésimas o 38 nanosegundos… hasta el momento en que todo confabula a favor y sale el pase en profundidad, lineal, letal, hacia el gol inevitable…

Será por eso entonces, que cuando ganan los equipos de Pep, en aquel lugar del Universo que no es lugar y donde no existe el tiempo, Mozart sonríe…Se oye el fluir de su música, que ya existía antes de ser escrita y a la cual él solo organizó en forma de rondó.

09/09/15 Reflexiones # ,
19/08/15 Reflexiones # , ,

Justo medio

Si pudiera componerse una sinfonía de la moral habría que diferenciar en ella dos movimientos: uno clásico y uno moderno. Serían dos momentos para explicar el criterio con el que definimos cual será un valor moral positivo para nuestra cultura y cual no. Entendiendo claro que sin valores morales no es posible sobrevivir, en tanto queda limitada nuestra capacidad de conectarnos con otros, hacer amigos, armar una familia, conformar una comunidad, desarrollar una nación, crear el mundo…

Pero volvamos a los criterios para distinguir valores morales. El criterio clásico nos guiaría al centro de un continuo para hallar la felicidad. Ni claro ni oscuro, ni mente ni cuerpo, ni trabajo ni descanso, ni exceso ni defecto. Para Aristóteles la virtud era un problema de “justo medio”, el punto de síntesis en que las cosas hallaban la combinación justa de elementos aparentemente contrapuestos. Mesura. Integración. Equilibrio. En rigor la teoría profunda de las religiones se basa en este concepto, desde donde se explica que la humanidad toda deriva de un Ser Supremo que es hibrido, a la vez hombre y mujer. Aún la religión Católica Apostólica Romana tiene ese origen; muy a pesar del estigma sexista que ha terminado por imperar luego de las múltiples ediciones de la Biblia, que nos han legado un Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. En la modernidad, el criterio para identificar cuáles son los valores morales correctos se ha despegado de este modelo de matices. La Ley moral deriva de un mandato supremo que en el mejor de los casos funciona como un «imperativo categórico» tal cual lo enunciara Kant. Muchachos: actúen siempre como si el principio en el que se basa su acción pudiera convertirse en ley universal. La sociedad debe organizarse y para gobernar la acción de los hombres es menester que exista un polo que universalice la definición moral del comportamiento. Lo prohibido y lo permitido. Aquello que grabado en nuestra conciencia no nos permitiría actuar de otro modo, aún ante el colapso mismo de la sociedad. Kant nos ha regalado muchísimo, no hace falta decirlo. Pero también nos ha quitado. Y entre las cosas que Kant se llevó está precisamente la noción de los valores morales concebidos como un justo medio.

Y eso es un problema para la concepción de un liderazgo “moral” basado en la creatividad. Porque como hemos venido conversando la creatividad no es otra cosa que la múltiple conexión de puntos medios y diversos principios no universales. Tres ejemplos de liderazgo inmoral (en términos kantianos) se exponen en la Reseña que acompaña este envío y en la que acompañará el siguiente. Exponen las vidas de Oskar Sala, Ada de Lovelace y Alan Turing. Son historias de personas que estuvieron tan lejos del arte como de la ciencia y también muy cerca de ellos… Son personas que hicieron de la creatividad un valor moral y al hacerlo cambiaron sus comunidades y entonces crearon un Nuevo Mundo.

19/08/15 Reflexiones # , ,
18/08/15 Reseñas # , , , ,

Oskar Sala, o de Cómo Construir Música

Oskar Sala, o de Cómo Construir Música

Dicen que la negación es condición para la autoafirmación. Pues bien; debo confesar que tengo amigos que consideran DaftPunk,  Rudimental, The Postal Service y Ramiro Musotto (a propósito muy diversos entre sí) como autentica música electrónica; en contraposición  a David Guetta claro. Paula por ejemplo. Se definen como «medio retro» y se juntan a ver los videos de Kraftwerk. Les gusta ser precisos en sus definiciones y aducen que la música electrónica es la que realmente se construye de esa manera, a través del ensamble de sonidos microscópicos, como un tetris perfectamente encastrado. Tengo otros amigos como Alejo que conciben los efectos de la sintetización del sonido aún en una órbita más lejana. La música electrónica alcanza para ellos la propia síntesis de las pedaleras con las cuales las formaciones musicales de cumbia o bailanta realizan sus composiciones. Así las cosas, hasta «El Bombón Asesino» resulta ser herencia de Oskar Sala. Aunque puede ser estrictamente cierto, no es razonable creerle demasiado a ninguno de mis amigos. Particularmente luego de conocer que sus pulsiones creativas se manifiestan tras el estímulo de métodos más bien alternativos a los prescriptos en estas páginas.

Oskar Sala nació el 18 de julio de 1910 en la ciudad de Greiz, al este de Alemania, en el seno de una familia acomodada y amante de las artes. Durante su juventud estudió piano y órgano. Para 1927 ya interpretaba como solista el Concierto Nº 2 para Piano Op. 19 de Beethoven en el Teatro Tivoli de su ciudad natal. Signado por la estrella del prodigio musical, en 1929 se mudó a Berlín para completar sus estudios. Hubiera sido ni más ni menos que un eximio pianista pero ya en su primer año quedó fascinado por los experimentos que el ingeniero acústico Friedrich Trautwein estaba realizando en el laboratorio de experimentación radiofónica de la escuela con un nuevo instrumento electrónico, el Trautonium.

El instrumento generaba el sonido a partir de lámparas de neón de bajo voltaje. La altura de la nota se conseguía presionando un punto a lo largo de un cable que iba montado sobre un rail. Hasta 1930, los electrófonos no permitían generar subarmónicos. Con el trautonio, esto cambio; abriéndose la puerta para el ulterior desarrollo de los sintetizadores, a través de la síntesis substractiva del sonido (en castellano se sustraen mediante filtros aquellos armónicos que no dan lugar al sonido pretendido, la afinación se alcanza por “resta”).

Sala ingresó a trabajar como ayudante de Trautwein y merced a su capacidad de entendimiento del instrumento rápidamente comenzó a ejercer como solista en varias presentaciones compuestas especialmente, además de participar en las primeras apariciones radiofónicas.

Consciente de que para desarrollar plenamente las posibilidades del Trautonium, además de la técnica interpretativa se requería de conocimientos científicos, Sala estudió la carrera de física en la Universidad de Berlín entre 1932 y 1936. Entre 1940 y 1944 realizó más de cincuenta actuaciones por toda Europa tras lo cual el instrumento adquirió una decorosa reputación de «versátil instrumento solista de concierto». Esto llevó al célebre Richard Strauss a utilizarlo en 1942 para recrear un sonido de gongs japoneses. Tras el final de la guerra, en 1948 Oskar Sala decidió redoblar la apuesta y comenzó a trabajar en el Mixtur-Trautonium, un instrumento que supondría la culminación del trabajo que venía desarrollando desde los años 30. Con la financiación de 25.000 marcos de los fondos del Plan Marshall para la promoción para proyectos individuales, Sala pudo costear los materiales y la construcción del nuevo instrumento, que estaría totalmente basado en los tonos subarmónicos. El Mixtur-Trautonium se convertiría en uno de los instrumentos más singulares que ha habido a lo largo de la historia de la música. Fue presentado en diciembre de 1952. Con la herramienta que siempre soñó entre sus manos, y siendo consciente de que para su supervivencia era necesario crear un repertorio, Oskar Sala abordó de una manera más decidida su carrera como compositor.

Desde entonces, y hasta nuestros días, el trautonium ha formado parte de incontables bandas sonoras, entre las que destaca la compuesta y ejecutada por el mismo Oskar Sala para la película Los pájaros de Alfred Hitchcock.

Conviene detenerse sobre esa historia particular. Se dice que Hitchcock estaba muy irritado porque su equipo técnico no encontraba la acústica adecuada para recrear los graznidos de ave de su nuevo proyecto cinematográfico titulado “The Birds”. Lo habían intentado con grabaciones de campo de todo tipo sin lograr grandes resultados dado que el director necesitaba un sonido fuera de lo común que produjera terror en los espectadores. Alguien recomendó a Sala para dicha labor, y le hizo llegar una secuencia de prueba para que la sonorizara con su propio instrumento. No era una escena cualquiera, en ella el músico no sólo debía crear los graznidos de las aves, sino también simular los ruidos de puertas, ventanas, armarios, y todos los golpes necesarios.
Una vez concluida la sonorización de esta escena, la reacción de Hitchcock fue muy buena, y dos semanas más tarde le enviaron la película entera.

En diciembre de 1961, una vez finalizado su trabajo, Sala recibió en su estudio berlinés en Mars Film la visita de Remi Gassmann (director de sonido) y del propio Alfred Hitchcock. Vieron la película con los efectos sonoros creados por Oskar Sala, y Hitchcock aprobó el resultado. El realizador había dado por fin con los graznidos de cuervo y gaviota que necesitaba.

La que iba a convertirse en una de las películas más inquietantes, aumentó el efecto de terror en el público gracias a la banda sonora de efectos creada por Sala y su Mixtur- trautonium. Responsables ambos de los aterradores ruidos y aleteos de las aves, así como de todos los efectos de sonido que se escuchan durante su metraje. Aunque el compositor recibió propuestas por parte de otros músicos para construir más instrumentos, Sala siempre declinó las ofertas evitando al mismo tiempo el uso tal vez frívolo que se hubiera hecho del Mixtur- trautonium.

Para Florian Schneider (músico alemán creador de Kraftwerk), el instrumento de Sala, «Comparado con los sintetizadores de hoy en día, posee la mejor interfaz para sonidos monofónicos. Puedes crear cada sonido con ‘ataque’ y trémolo con el movimiento de un dedo. Es extraño que las modernas compañías de sintetizadores, todavía pensando en el piano y en la escala temperada no puedan competir con tecnología de los años 30. Con Sala y el Trautonium sientes la intensidad que sólo puede producir un músico tocando con sus manos, sus pies y todo su cuerpo».

Con su muerte sonaron los últimos acordes de un capítulo clave de la historia de la música electrónica; el capítulo de los inventores, ingenieros y músicos que abrieron el camino, los verdaderos pioneros previos a la Segunda Guerra Mundial. Aquellos que imaginaron una nueva forma de hacer música a partir de la electricidad y la tecnología radiofónica. Gracias a su intuición y perseverancia lograron dar vida a una serie de instrumentos que supondrían la base de todo lo que vendría después. Oskar Sala fue sin duda, uno de los últimos artesanos.

Desafios de la construccin